También conocidos como Hojaldres de Astorga… ¿o es al revés?

Estos hojaldres los compraba (a veces) mi madre cuando yo era pequeño. Nada más aparecer por casa entre mis hermanos y yo les hacíamos los honores, raramente duraban más de una tarde. Es uno de esos recuerdos de infancia que a veces te pasan por la cabeza y te llevan a otros tiempos, solo que esta vez decidí hacerlos realidad para tener algo más “sólido” que el mero recuerdo.
Para esta “vuelta al pasado” no se me ocurre mejor candidato que el hojaldre de Dan Lepard, (de su libro “Hornear Pan, Pastas y pasteles”).
En cuestión de hojaldres (y masas hojaldradas) he probado bastantes, la mayoría de las veces con éxito, pero de todas ellas esta es la que, con toda probabilidad podéis hacer pasar ante cualquiera como hojaldre “comprado”.
Hay algunas cosas que tengo que ajustar, ya que estos dulces es la primera vez que los hago. Entre estas modificaciones está el hidratar un poco más la masa (puede ser por el tamaño de las yemas, pero ha quedado demasiado dura). También bajaré un poco la temperatura del horno para que se hagan bien por dentro sin que se quemen las láminas exteriores. Creo que con esto será suficiente para redondear.
No te dejes impresionar por el hojaldre, no es complicado de hacer. Lo más importante es respetar los tiempos y la temperatura, (cuanto más frío mejor)…
¡Empezamos!
Ingredientes:
280 gramos harina “normal”
280 gramos harina de fuerza
4 yemas de huevo
200 gramos de agua (La próxima vez usaré 250 gramos, puedes ajustarla “al tacto” según el tamaño de tus yemas)
10 gramos de sal
Para Hojaldrar:
340 gramos de mantequilla
150 gramos de harina
Almíbar:
1 medida agua
1 medida de azúcar
1/2 medida de miel
* Como medida he usado el estándar en las cocinas españolas: El “vaso de Nocilla”
Preparación:
Empezamos preparando la pasta para hojaldrar, para ello ponemos la mantequilla troceada junto con la harina en un robot de cuchillas y la procesamos hasta que quede una masa homogénea (no debería tardar más de un minuto).
Volcar la masa sobre un film de plástico y formar un cuadrado de más o menos un centímetro de altura, envolver y dejar reposar en un sitio fresco (es una pasta bastante pegajosa, te costará un poco).
Lo siguiente es hacer la masa. Ponemos en un cuenco la harina con las yemas de huevo la sal el agua y empezamos a remover hasta tener todos los ingredientes “juntitos”. Volcamos sobre la mesa y empezamos a amasar.
La masa es bastante dura, (me recuerda al pan candeal) y hay que amasarla a mano porque no hay máquina que pueda con ella. Costará un rato hacer que asimile toda la harina hasta tener una masa lisa y homogénea pero no hay que excederse, no interesa amasar demasiado ya que luego terminaremos el trabajo con el rodillo al dar las “vueltas”.
Poner la masa en el cuenco, tapar y dejar reposar media hora. Pasado ese tiempo, estirar la masa con el rodillo, (ayudarse con un poco de harina para que la masa “corra”) y poner encima el bloque de mantequilla que preparamos antes.

Cerrar los bordes, (no debe quedar mantequilla a la vista) y comprimir con el rodillo, hacer un cuadrado y meter en la nevera envuelto en film plástico. (Podéis ver que la masa es bastante compacta).

Dejar reposar como mínimo una hora, cuanto más, mejor y empezar con la primera “vuelta”, yo le he dado tres sencillas y una simple. La vuelta sencilla se hace como veis en la foto, se estira la masa con el rodillo y se pliega en tres partes (como una carta), después se envuelve de nuevo en film y a la nevera un mínimo de media hora. Si es más tiempo, mejor.
Para hacer una vuelta simple no hay más que doblar la masa por la mitad en vez de en tercios.

Cuando hayáis dado las cuatro vueltas a la masa, es conveniente dejarla que repose en la nevera unas cuantas horas, lo ideal es hacerla de un día para otro, pero si hay prisa la podéis usar antes.
Para esta cantidad de hojaldre, y como la superficie que uso no es demasiado grande, corto la masa en dos para que sea de un tamaño que pueda manejar, si tienes una encimera larga puedes probar a hacerla de una pieza pero te aviso que sale muy grande.
Estirar la masa con el rodillo, (en este caso a un grosor de medio centímetro más o menos), cortar en dos piezas iguales y unirlas (una encima de la otra) pintando con huevo batido y una pasada ligera del rodillo, debe quedar una plancha de un centímetro de grosor más o menos.
Cortar los mielitos (yo uso siempre una rueda de cortar pizza y me queda estupendo) de un tamaño aproximado 5×5 centímetros y hacer un agujero en el centro con un cortador pequeño.

Pintar con huevo batido (solo la superficie, si pintas los laterales se pegarán las láminas y no subirá). Meter al horno, 180º una media hora, si ves que se tuestan mucho puedes bajar un pelín los grados.
Cuando estén cocidos, sacar del horno y dejar que se enfríen sobre una rejilla. Mientras podemos ir haciendo el almíbar.
Poner en un cazo una medida de agua, una de azúcar y media de miel y llevar a ebullición, mantener el hervor a fuego bajo durante unos 10 minutos, retirar del fuego y empezar a sumergir los mielitos más o menos medio minuto por cada lado. (Las burbujas que se ven no es porque esté cociendo el almíbar, es aire que sale del hojaldre).

Escurrir un poco y dejarlos sobre una rejilla (con una bandeja debajo) para que terminen de escurrir y enfriar. (Que pinta más buena tienen)…

Para terminar, un par de consideraciones sobre el hojaldre:
- Intentar trabajar siempre sobre una superficie lo más fría posible, mármol o piedra son ideales.
- Si eres de “manos calientes” ten a mano un cuenco con agua fría para “refrigerarlas” y procura manipular lo menos posible.
- Aprovecha antes de que llegue el calor, con temperatura ambiente elevada no hay quien haga hojaldre sin que se derrita.
Espero de verdad que los disfrutes tanto como nosotros…

Me gusta:
Sé el primero en decir que te gusta esta post.
Bueno,bueno,bueno,como están los mielitos……de pecado….
¿cuántos kilos salen con esta receta?
Pecado venial, ojo.
Con esta cantidad salen unos 32… así que manos a la obra que espero probar los tuyos en breve…
se me cae la baba solo de pensarlo….mmmm
No me extraña, han salido de muerte…..
Ummmmmm !!!!!!! Ahora mismo estoy babeando…. Espera que me pongo el babero y vuelvo.
Jejeje…
Ya estoy de vuelta. Que delicia, a mi también me traen buenos recuerdos.
Saludos
Anímate a hacerlos y dinos que tal han salido…
… por cierto, he visto en la página de “turris” que hacen cursos gratuitos, (hay que apuntarse antes). A mi me pilla lejos, pero a ti igual te interesa.
Un saludo.
Gracias por el aviso. La verdad es que no vivo cerca, pero tengo la suerte de pasar por delante cada quince días los viernes, por trabajo, entonces aprovecho y siempre compro algo.
Quizás algún día me apunte, tiempo al tiempo
Saludos
Pingback: Pestiños… Hemc #53 « Dark Cook
Pingback: Tortel de Hojaldre « Dark Cook