Un dulce tradicional de Semana Santa, muy popular en Andalucía.

Mi abuela (que era de Córdoba) los hacía muy ricos pero nunca me dio por pedirle la receta, así que he tenido que recurrir a unos que no pueden fallar, los que publica Simone Ortega en su libro “1080 recetas” (del que estoy seguro que todos tenéis un ejemplar).
Por cierto, esta es mi contribución al evento HEMC #53 “Dulces de Semana Santa”

La verdad es que me daba un poco de reparo modificar una receta de la maestra Simone, pero al final me he liado la manta a la cabeza y he cambiado el vino blanco por moscatel y los he bañado en almíbar… Han quedado muy ricos.
Ingredientes:
300 gramos de Harina
25 gramos de Manteca de Cerdo
25 Gramos de Mantequilla
1/2 vaso de Vino Moscatel
1 vaso de Agua
una pizca de sal
Para el jarabe:
1 vaso de Agua
1 vaso de Azúcar
1/2 vaso de Miel
* El vaso para medir ya sabéis, el de “nocilla” de toda la vida.
Preparación:
La forma de hacer los pestiños es muy parecida a como se hace la masa “choux”. En primer lugar, se pone en una cacerola el agua, el vino, la mantequilla y la manteca y se calienta hasta que se fundan las grasas, pero sin que llegue a hervir.
Retiramos del fuego y echamos de golpe la harina (con la sal), y removemos con una cuchara hasta que no quede harina seca. Volcamos sobre la mesa y amasamos a mano hasta dejar una masa lisa, cuidado no quemarse.
Hacer una bola y dejar que repose entre una y dos horas fuera de la nevera. Pasado ese tiempo estirar la masa todo lo fina que se pueda (sin que se rompa). Tendrás que poner harina sobre la encimera para que no se pegue. (Ahora tengo la duda de si hubieran quedado bien con la máquina de hacer pasta).

Cortar cuadraditos del tamaño que nos sea más cómodo y juntar las esquinas opuestas, aplastando con los dedos bastante para que no se abran al freír, (a mi se me abrieron algunos).

Freír en aceite bien caliente, (se hinchan bastante) y dar la vuelta cuando estén doraditos… ojo no se quemen. Sacarlos a una bandeja con papel de cocina para que escurran el aceite.
Sumergirlos en el almíbar que habremos preparado cociendo el agua, el azúcar y la miel todo junto unos 10 minutos. Yo he usado el que me sobró de los “mielitos“. Lo tenía en la nevera esperando su turno.

Y ya está, dejar que se enfríen y pasar una bandejita entre los vecinos que seguro te lo agradecerán.
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no los conocía, es la segunda vez que los veo en lo que va del hemc y la verdad es que tienen muy buena pinta. habrá que probarlos de alguna forma, jeje
Si no le tienes miedo a las calorías… Adelante, estan muy ricos y duran varios dias si los tienes tapados.
que ricos!!!tienen una pinta estupenda ( y te lo dice una experta en pestiños, que me los zampo de tres en tres, jeje). Muchas gracias por tu aportación al hemc.Besitos!
Hola Mª Luz,
Desde luego que estaban muy buenos, pero si tienes una receta propia ya me gustaría probarla…
Gracias a ti por alojar el evento este més y permitir que participemos.
Un saludo